Thomas Tuchel, el entrenador alemán que dirige la selección de Inglaterra, reconoció este jueves que la altitud del estadio Azteca de Ciudad de México representa una ventaja concreta para el Tri, la selección mexicana, en los octavos de final del Mundial 2026. "Imposible adaptarse", afirmó el técnico en rueda de prensa.
La declaración vino acompañada de cierta emoción. Tuchel admitió que enfrentar a México en el Azteca es un desafío mayúsculo, pero también reconoció que es un escenario que ningún futbolista ni entrenador quisiera perderse. La altitud, sin embargo, no tiene remedio: el Azteca está a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar, y ningún equipo europeo puede simular esas condiciones en casa.
Los Tres Leones llegaron a esta instancia gracias a una remontada ante la República Democrática del Congo en la fase de grupos, lo que muestra el carácter del equipo. Harry Kane, capitán inglés y delantero del Bayern München, el club de la Bundesliga alemana, es el referente ofensivo que Tuchel espera que decida los partidos difíciles.
El Azteca también carga con memoria dolorosa para los ingleses. En ese mismo estadio, Diego Maradona eliminó a Inglaterra del Mundial de México 1986 con el "Gol del Siglo". Cuarenta años después, los Tres Leones regresan con la misión de derrotar a los dueños de casa en su propio feudo.
El partido de octavos de final entre México e Inglaterra se jugará en el estadio Azteca de Ciudad de México. Tuchel ya trabaja en cómo preparar físicamente a sus jugadores para enfrentar una condición que, según sus propias palabras, es prácticamente imposible de replicar en Europa.