El martes 20 de enero, Luciano Hutinel ingresó al Centro de Justicia de Santiago con una bolsa plástica hermética que contenía 260 gramos de cocaína. La bolsa fue encontrada por personal de aseo en el baño del décimo piso del edificio, después de que el funcionario la dejara olvidada tras consumir parte de la sustancia.

Hutinel se desempeña como abogado asesor de la Fiscalía Centro Norte, cuyas dependencias funcionan en ese mismo inmueble. Al ser investigado, no negó los hechos. Confesó haber aspirado "dos líneas" de cocaína al mediodía en ese baño, donde quedó el resto de la droga.

Horas antes del hallazgo, Hutinel había participado en una reunión interna con persecutores y funcionarios de la unidad. Varios de los presentes notaron que algo no estaba bien. José Luis Pérez Calaf, también abogado asesor de la fiscalía, declaró que el funcionario parecía ebrio y con un comportamiento errático.

"Era levemente agresivo con Xavier Armendáriz, exjefe de la Fiscalía Centro Norte; agitaba las páginas de su cuaderno poco coherente, como intensamente, no se veían muchas anotaciones, pero movía las páginas en un sentido y otro; no hablaba en forma coherente, como que trataba de hilvanar las frases, buscando lógica a propósito de la reunión; hablaba traposo, le costaba modular las palabras", relató Pérez Calaf.

El testigo también recordó que Hutinel salió al baño durante la sesión y regresó con la camisa empapada. A su juicio, no era sudor: el funcionario se había mojado la cara y, por lo que describió como "probable falta de control", también humedeció la camisa.

El fiscal Anuro Gómez, quien conduce la investigación por un accidente ocurrido en el Internado Nacional Barros Arana (INBA) en 2024 y estuvo presente en esa reunión, confirmó lo relatado. "Lo vi inquieto, se movía mucho, transpiraba, derechamente no venía preparado para la reunión. Se levantó en un momento, y se fue al baño y volvió con la camisa mojada en el pecho", declaró.

La fiscal Carolina Acevedo añadió que Hutinel llegó unos 20 minutos tarde a la cita, justificando el atraso en un almuerzo familiar que, en sus propias palabras, se había extendido "más de lo prudente". Minutos después, fue el mismo Hutinel quien se mostró irritado porque algunos analistas tampoco llegaban puntualmente.

Con las declaraciones del propio funcionario y los testimonios de múltiples colegas, la investigación administrativa determinó que Hutinel incurrió en porte y consumo de cocaína durante la jornada laboral. La sanción aplicada fue una multa.