Hermann González, economista: “Hoy día no es compatible el nivel de TPM que tenemos con las condiciones de actividad y empleo que estamos viendo" El coordinador macroeconómico de Clapes UC conversó con Señal DF y abordó la compleja situación macroeconómica del país, los desafíos del mercado laboral y la mega reforma del gobierno. En sus proyecciones el crecimiento de este año estaría entre 1,5 y 1,75%; mientras lanza un mensaje al Banco Central para que reconozca en el próximo IPoM que la caída de la actividad es más sorpresiva.

Noticias destacadas A pesar de que es miembro del Consejo Fiscal Autónomo -hasta agosto- y habiendo sido vicepresidente de esa instancia, Hermann González no suele hablar a título del CFA. Tampoco lo hizo en esta entrevista con Señal DF, donde conversó en extenso del escenario macro y micro del país, los impactos de la reforma y la importancia de volver a confiar en las proyecciones de la Dirección de Presupuestos (Dipres).

El coordinador macroeconómico de Clapes UC, que ostentó el mismo cargo en sus dos pasos por el Ministerio de Hacienda, plantea que el énfasis del Banco Central hoy día debería estar más puesto en cómo la evolución del crecimiento económico y el desempleo, inciden en la política monetaria y, por lo tanto, abrir la posibilidad que ante un deterioro de la macro, pueda ser necesario también recortar la Tasa de Política Monetaria. Asimismo, reconoce que el proyecto tributario del Ejecutivo es deficitario, pero apela a mirarlo en conjunto con el resto de medidas de política fiscal del gobierno.

-¿Cuál es su diagnóstico de la situación macro hoy? -Es una situación compleja.

También lo es para las dos principales autoridades económicas, que son Hacienda y el Banco Central, cómo lidiar con esta situación. El hecho que tengamos un shock de oferta derivado de la guerra en Medio Oriente, que está generando por un lado más inflación y, por otro, está frenando la actividad económica, genera un desafío importante para la política monetaria, que hasta ahora tenía un foco muy centrado la inflación, pero que crecientemente debería empezar a tomar más en cuenta el débil desempeño en la actividad económica y el alto desempleo.