La Policía de Investigación (PDI) de la Ciudad de México— alerta a la ciudadanía sobre una modalidad de fraude digital que combina el robo de identidad en redes sociales con la transferencia de recursos a través de cuentas de criptomonedas, cuyo anonimato hace casi imposible rastrear el dinero una vez enviado. El mecanismo central de la estafa se apoya en aplicaciones vinculadas a billeteras digitales de criptomonedas.
Esos sistemas ofrecen al estafador un escudo de anonimato que convierte las transferencias en prácticamente irrecuperables para la víctima. PUBLICIDAD Tres perfiles que usan los estafadores para acercarse Los delincuentes no actúan de forma improvisada: adoptan identidades construidas para generar confianza.
El primero de esos perfiles es el del supuesto “gerente de inversiones”, una figura de autoridad financiera que promete rendimientos seguros y rápidos. El segundo perfil suplanta a celebridades.
Bajo ese disfraz, los estafadores afirman que la persona famosa tiene la capacidad de multiplicar las criptomonedas que la víctima decida invertir. PUBLICIDAD El tercer perfil es el del “enamorado virtual”.
Esa figura construye una relación afectiva progresiva y, una vez ganada la confianza de la víctima, solicita el envío de dinero o criptomonedas bajo el pretexto de financiar una inversión conjunta. Hackeo y robo de identidad como herramientas del fraude Los grupos detrás de estas estafas no se limitan a crear perfiles falsos.