Polémico anuncio de nuda propiedad publicado en Idealista: “Condiciones delicadas de salud, como diálisis y diabetes. Oportunidad única” El cartel publicitario, ahora retirado por el portal, revelaba el diagnóstico de las personas que residían en la casa en venta, ubicada en Leganés, para advertir de que la disponibilidad futura del inmueble podía acelerarse Cuando la fragilidad humana se convierte en publicidad y se especula con la enfermedad, el mercado inmobiliario parece cruzar la línea roja.
Pero un anuncio de venta de una vivienda en nuda propiedad por 90.000 euros en Leganés ilustra esta tendencia al incluir referencias a la situación personal de los usufructuarios. “Ambos tienen condiciones delicadas de salud como escoliosis, diálisis y diabetes que podrían acelerar la disponibilidad futura del inmueble y no tienen descendencia”, refiere el cartel publicitario expuesto en Idealista, la compañía española líder de portales inmobiliarios en España, en referencia a dos personas de mediana edad.
“Actualmente se estima que propiedades similares oscilan entre los 240.000 y 270.000 euros; este piso representa así una excelente opción financiera”, continúa la publicidad de la agencia inmobiliaria Troya, que no ha respondido a las preguntas de este diario, tras presumir de que la casa con tres dormitorios, un baño, una terraza y una cocina es “una oportunidad única”. Quien sí ha contestado ha sido el departamento de comunicación de Idealista señalando que quedan eximidos de responsabilidad respecto a los contenidos publicados por terceros de los que no tienen conocimiento efectivo.
Indican que tan pronto han tenido constancia del tema en cuestión, han actuado de forma inmediata. Ahora el anuncio no se encuentra disponible en la plataforma.
“La publicación de datos relativos a la salud de personas físicas puede estar sujeta a obligaciones estrictas bajo el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018, siendo la responsabilidad imputable exclusivamente al usuario que generó el contenido”, alegan. Pero la situación causa indignación tanto en Internet como en organizaciones sociales.