Carlos Uribe González, de 46 años, desapareció en Osorno el martes 23 de junio. Su familia lo busca en el río Rahue: una testigo declaró haber visto a una persona arrojarse al agua desde el antiguo puente San Pedro ese mismo día, y por la vestimenta y la forma de caminar, sus cercanos creen que se trataba de él.

Mientras voluntarios y la Unidad de Rescate Acuático y Terrestre (URAT) rastrean el cauce y las riberas, la familia denuncia que los trámites administrativos han frenado la investigación oficial. La denuncia por presunta desgracia, categoría legal que activa una investigación formal cuando una persona desaparece y se teme por su vida, fue presentada un viernes. Eso significó perder el fin de semana y el lunes festivo antes de que el oficio llegara a la Policía de Investigaciones (PDI). Una vez recibido, la coordinación entre PDI y Carabineros tomó prácticamente otra semana.

"Hemos ido a la PDI, a Fiscalía y, hasta la fecha, no hemos podido contactarnos con la fiscal; porque como se hizo el viernes, pasó el sábado, domingo y el lunes fue feriado, recién se envió el oficio el martes a PDI, y PDI, para llevar la investigación en paralelo a Carabineros, se demoraba prácticamente una semana. Pero ahí nos dimos cuenta de que netamente era burocracia; sí era un asunto que se podía hacer en el momento", afirmó Alain, hermano de Carlos.

La Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros había abierto antes una investigación paralela, a partir del testimonio de esa testigo. Los videos y fotografías del recorrido del hombre confirmaron a la familia que la persona captada cerca del puente era él. Alain también reveló que su hermano padecía un cuadro de depresión grave y que frecuentemente se ausentaba del hogar.

Más de una semana después de presentada la denuncia, la familia asegura que aún no ha recibido respuestas concretas de la Fiscalía sobre las diligencias desplegadas. La búsqueda en el río Rahue continúa con la participación de la URAT.