La futura ampliación del puerto de Valparaíso, que divide a vecinos, hoteleros y autoridades, es la última polémica que sacude a la bohemia ciudad, que lucha desde hace años contra el declive y por conservar su condición de Patrimonio Mundial de la Unesco. El proyecto, que consta de dos fases y cuya primera etapa obtuvo en marzo el permiso ambiental necesario tras años de tramitación, contempla una inversión de 900 millones de dólares y la construcción de un muelle para cruceros y una nueva explanada para contenedores, así como la extensión de los sitios de atraque.

Asociaciones vecinales, hoteleros y operadores turísticos se oponen a unas obras que temen que llenen el borde costero de torres de contenedores y grúas, afectando así al turismo de la denominada "Joya del Pacífico", conocida por sus cerros de casas de colores e históricos funiculares de madera y acero. Vistas al Pacífico Manuel Selís tiene vista despejada al Pacífico desde su ventana, pero es consciente de que esta imagen tiene los días contados con la ampliación del puerto y ha decidido poner en venta su departamento.

"La plusvalía de este edificio se va a ir al suelo. Van a ampliar el espigón y van a colgar grúas y contenedores", admitió a la agencia de noticias EFE este vecino, que lamentó que se va a perder la "magia" de una ciudad que inspiró a Pablo Neruda y a la que todo el país se refiere como "Valpo".

El gremio turístico y hotelero también cree que el proyecto tendrá impactos en un sector que, junto con la actividad portuaria, es uno de los principales motores económicos de la ciudad. El presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Valparaíso, Patricio Veas, aseguró a EFE que la ampliación "perjudicará directamente a varios puntos estratégicos" y que "los turistas van a perder la mirada directa al mar".

A la afectación visual, agregó, se sumará "el ruido que generan los movimientos de contenedores". El proyecto Tras más de 12 años, la primera fase del proyecto de ampliación fue aprobada en marzo por la Comisión de Evaluación Ambiental y se espera que sea licitada entre 2027 y 2028.