La noche del miércoles, funcionarios del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) y del OS-9, unidad de Carabineros especializada en operaciones de detención de alto riesgo, ingresaron a una vivienda en la población Cinco Pinos de San Bernardo. Adentro encontraron al quinto y último sospechoso del robo con homicidio que dejó muerto a un niño de 12 años.
El detenido tiene 23 años y fue reducido sin incidentes. La operación fue coordinada con la Fiscalía Metropolitana Occidente y se ejecutó bajo órdenes de entrada y registro autorizadas judicialmente. El procedimiento quedó registrado en video.
Cuatro de los otros imputados ya habían sido formalizados durante esa jornada. El tribunal decretó prisión preventiva para los dos mayores de edad, de 18 y 21 años. Los otros dos, ambos de 17 años, quedaron con internación provisoria mientras la investigación avanza.
El caso comenzó en la madrugada del martes. El niño viajaba con su padre y su tía de regreso desde Argentina, donde la familia había celebrado el Día del Padre. Tras salir del aeropuerto tomaron una ruta equivocada y se detuvieron a revisar el mapa. Fue en ese momento cuando un grupo de sujetos armados los interceptó.
Los atacantes, portando armas blancas, los obligaron a bajar del vehículo y se apoderaron del automóvil. El menor, que iba en el asiento trasero derecho, no alcanzó a soltarse el cinturón de seguridad. El auto arrancó con él aún enganchado y lo arrastró cerca de tres kilómetros. Las lesiones sufridas durante el arrastre resultaron fatales.
Con los cinco sospechosos bajo custodia, la Fiscalía Metropolitana Occidente mantiene la investigación activa. La situación procesal del último detenido, de 23 años, no había sido informada formalmente al cierre de esta edición.