A la deriva: las múltiples fallas en las boyas detectoras de tsunamis del SHOA Las cinco boyas DART de la Armada que detectan maremotos han sufrido desperfectos que imposibilitan su función por periodos de tiempo. El costo de adquisición y mantenimiento de estos instrumentos asciende a más de $2.600 millones.

Desde la institución reconocen el problema y afirman que los artefactos sufren el desgaste propio de los instrumentos, los efectos de la fauna marina y el vandalismo de desconocidos. La tripulación del buque “Cabo de Hornos” avistó en altamar, después de diez horas de navegación, al instrumento que buscaban de forma desesperada.

Eran las 20:30 del 26 de marzo de 2021. Ya de noche y con condiciones meteorológicas adversas, los marinos encontraron, flotando en la negrura del mar, a una de las cinco boyas DART (Deep-ocean Assessment and Reporting of Tsunamis) que la Armada mantiene desplegadas frente a las costas de Chile.

Producto de un corte, el objeto se encontraba a la deriva a varias millas de su ubicación original, que es 230 kilómetros frente a la costa de la Región de Coquimbo. Los trabajos para embarcarla duraron más de cinco horas, tal como lo registró la Armada en una publicación sobre el suceso.

Las boyas DART son instrumentos que miden el nivel del mar en tiempo real. Deben estar operativas de forma permanente porque, en la ocurrencia de un tsunami, calculan la altura precisa del maremoto gracias a un sensor de presión ubicado en el fondo marino.