David Álvarez Ciudad de México, 29 mar (EFE).- Desde el recrudecimiento de la guerra entre Palestina e Israel en 2023, las historias de los habitantes de la Franja de Gaza han sido más escuchadas en premios y festivales internacionales de cine, aunque el director palestino Kamal Aljafari lamenta en entrevista con EFE que haya tenido que suceder por “las matanzas y destrucción masivas” de la zona. “Los palestinos existen y llevan bajo ocupación ya demasiado tiempo.
Antes no había interés en demostrar y también en comprender el sentimiento de la situación palestina”, asevera en su visita a México para presentar en la gira de documentales Ambulante una retrospectiva de su trabajo, en el que se encuentran filmes como ‘With Hasan in Gaza’ (2025). Películas como ‘La Voz de Hind Rajab (2025)’, este año nominada a Mejor película internacional, o la victoria de la cinta ‘No Other Land’ (2024) en la categoría de Mejor documental en los Premios Óscar, son reconocimientos que “llegan con mucho retraso”, dice Aljafari, quien junto con otros cineastas del país llevan décadas narrando dicha realidad.
Y es que pese a los premios y las protestas alrededor del mundo, Aljafari admite que las posiciones de poder “siguen sin cambiar nada”. Además, acentúa el conflicto de los israelíes y estadounidenses contra Irán, que considera otro ejemplo de “la misma historia” de “liberar a un país de un dictador para destruirlo”.
“Al final, estas guerras están volviendo para hacer a los regímenes dictatoriales más fuertes. Es terrible ver cómo la historia se repite”, lamenta.
Para el director, esta situación no es exclusiva del cine palestino, pues destaca que cada año realizadores de países -con regímenes terroristas- se juegan la vida para retratar lo que acontece en sus territorios, como lo hizo el guionista y productor iraní Jafar Panahi, nominado al Óscar este año por ‘Un solo accidente’, y quien fue encarcelado en 2010 y 2022 por criticar al gobierno de su país Defender a estos pueblos o a Palestina ya no es una cuestión de “solidaridad” con la gente, sino de “reconocer la humanidad” y entender que la ocupación de Palestina “afecta a todos”, dice Aljafari. “Todo está conectado, lo que ocurre en Palestina refleja dinámicas globales que impactan a otras regiones(...) La política extranjera de los Estados Unidos es similar a la que ha aplicado en Latinoamérica: ocupar lugares, destruirlos, controlarlos y tomar sus recursos”, resalta.